Faros halogenos y xenon

Algunas personas al hablar sobre los faros del coche se refieren a ellos como halógenos, xenón o HID y también mencionan los LED, mientras que otros solo se ubican cuando les hablan de las luces altas o bajas. No se preocupe que eso es algo común, ahora hay tantos tipos de luces que puede que desconozca a varios de ellos, sin embargo, los que se mencionan a continuación son los más populares.

Faros halógenos: son muy comunes de ver en los vehículos debido a que son baratos, sencillos de cambiar, su luz es de color blanco amarillento (bastante brillante) y pueden durar alrededor de 1000 horas. Funcionan enviando la electricidad por medio de un filamento de tungsteno, su foco utiliza un gas inerte y una cantidad muy pequeña de algún halógeno, siendo los más frecuentemente usados el bromo y el yodo.

Faros xenón o HID: sus siglas traducidas al español significan Alta Intensidad de Descarga, la luz es blanca azulada, tienen una duración aproximada de 2.500 horas y la claridad que ellos proporcionan es alrededor de 2 o 3 veces más brillantes que las descritas anteriormente. El foco está hecho con una carcasa de cuarzo y en su interior lleva electrodos de tungsteno, los cuales se conectan por medio de una mezcla de gases que es ionizada por una chispa al accionar las luces.

Faros LED: sus siglas traducidas al español significan Diodo Emisor de Luz, tienen un gran rendimiento y solo requieren de una corriente de baja intensidad. A diferencia de las anteriores, su bombilla permanece fría al tacto estando encendida y son menos propensas a romperse durante la instalación.

¿Cuál es mejor?

La respuesta a esta pregunta varía para cada quien, dependerá del uso que se le dé al coche. No requiere la misma iluminación un vehículo para circular en la ciudad, que otro para recorrer carreteras y caminos agrestes en medio de la nada o inmerso en un bosque.

Los automóviles de alta gama suelen utilizar luces HID por su rendimiento y por lo estéticas que pueden verse. Por otra parte, están las LED que, por lo general, son usadas como aplicaciones pequeñas con fines decorativos, aunque es factible encontrar faros de mayor tamaño con esta tecnología. En cambio las halógenas son básicas, pero funcionales.

La batalla entre estos tres tipos de luces, más allá de la apariencia y los gustos particulares, se define en términos de eficiencia energética, vida útil, coste, instalación y el tiempo que les lleva en alcanzar su brillo por completo. Y, al final, cada quien ha de decidir según le convenga y pueda.

Una manera de adquirirlos a un precio más accesible es a través de un desguace, a ellos llegan grandes cantidades de vehículos, lo que implica un catálogo muy extenso. Visitando www.piezasdesegundamano.es es posible que consiga lo requerido, desde los faros hasta las monturas para luces extras, sin necesidad de movilizarse hasta un establecimiento.